El mal uso del papel en oficinas, comercios, hogares, industrias y, en cualquiera de los ámbitos en que es utilizado, trae aparejadas diversas consecuencias para el medio ambiente y para el futuro inmediato de nuestro planeta.
Su utilización es tan habitual y corriente que casi nadie se pregunta de dónde viene, qué proceso requiere su fabricación, qué consecuencias ambientales acarrean las papeleras, cuánto líquido o cuantos arboles con necesarios para generar el papel que consumimos.